Nutrición en niñas, niños y adolescentes: más allá de “comer bien” | Hábitos saludables
Publicado el 16/04/2026
Por: Casa Hogar Padre Severiano

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Dra. Norma Silvia Ortiz Reyes


Mucho se habla de la buena nutrición, pero ¿qué hay realmente en el camino para alcanzar una alimentación correcta?

Con frecuencia pensamos que comer bien es una decisión personal: elegir qué comer y qué evitar. En el caso de niñas, niños y adolescentes, incluso se asume que esta responsabilidad recae únicamente en madres, padres, tutores o escuelas.

Sin embargo, hoy sabemos que la realidad es mucho más compleja.

Desde la nutrición comunitaria, la alimentación ya no se entiende solo como una elección individual, sino como el resultado de múltiples factores que influyen en nuestra vida diaria.

 

🍽️ ¿Qué significa realmente una buena nutrición?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, una alimentación saludable se basa en principios fundamentales como:

  • Adecuación
  • Equilibrio
  • Moderación
  • Diversidad
  • Inocuidad (alimentos seguros y libres de riesgos para la salud)

(Organización Mundial de la Salud [OMS], 2026).

A estos principios se suma hoy un elemento clave: la sustentabilidad, es decir, que nuestras decisiones alimentarias también contribuyan al bienestar del entorno y de las futuras generaciones. (Abarca et al., 2024).

 

 

El reto de la alimentación en México

En México, promover una alimentación correcta implica enseñar y aplicar herramientas como:

  • La dieta correcta
  • Las leyes de alimentación
  • El Plato del Buen Comer
  • La Jarra del Buen Beber
  • El control de porciones
  • La lectura de etiquetas nutrimentales.

Estas recomendaciones, basadas en la Secretaría de Salud de México, buscan orientar a las familias hacia decisiones más informadas. (Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, 2013).

Pero llevarlas a la práctica no siempre es sencillo.

 

 

🧩 La nutrición: una responsabilidad compartida

Lograr una alimentación saludable no depende únicamente de una persona. Es el resultado de un sistema en el que intervienen múltiples factores:

  • Las políticas públicas y el sistema de salud
  • La educación en escuelas y comunidades
  • La disponibilidad y costo de los alimentos
  • La publicidad de productos ultraprocesados
  • La cultura, tradiciones y entorno familiar
  • La accesibilidad a opciones saludables
  • Incluso la relación emocional con la comida

(Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2010).

Todo esto influye directamente en lo que llega a nuestra despensa… y a la mesa de nuestras familias.

 

 

🤔 Entonces… ¿no basta con “comer saludable”?

No del todo.

Incluir frutas, verduras y alimentos nutritivos es fundamental, pero no suficiente si al mismo tiempo:

  • Se consumen alimentos ultraprocesados de forma frecuente
  • Se ingieren bebidas azucaradas o carbonatadas (aunque sean “light”)
  • Se eligen porciones excesivas
  • Hay un alto consumo de grasas saturadas o carnes rojas

La clave está en el equilibrio, la moderación y la frecuencia.

 

 

🥩 Un ejemplo cotidiano: el consumo de carne

Consumir carne no es malo.

El problema surge cuando hay exceso en cantidad o frecuencia.

Reducir el consumo de carne roja a 1 o 2 veces por semana puede:

  • Favorecer la salud
  • Disminuir el riesgo de enfermedades crónicas
  • Contribuir a un sistema alimentario más sostenible y equilibrado

No se trata de eliminar alimentos, sino de encontrar un balance en las porciones y la frecuencia de consumo.

Lo mismo ocurre con los alimentos ultra procesados: su consumo ocasional no representa un problema, pero su presencia diaria —especialmente en la alimentación de niñas y niños— sí impacta negativamente en su salud y en la calidad de su dieta.

Una alimentación saludable no solo cuida el cuerpo, también puede contribuir al bienestar del entorno cuando se practica con equilibrio.

 

 

🏡 El papel de la familia y el entorno

En muchos hogares, el acceso libre a refrescos, frituras, dulces o jugos procesados se vuelve parte de la rutina.

Sin embargo, estos hábitos son precisamente los que es importante revisar y transformar.

La buena nutrición en la infancia no solo forma hábitos: construye salud a largo plazo.

 

 

🌟 ¿Por dónde empezar?

Lograr cambios en la alimentación no significa hacerlo perfecto, sino empezar poco a poco.

Algunas acciones clave:

  • Reducir gradualmente el consumo de alimentos ultra procesados
  • Aumentar la presencia de alimentos naturales en casa
  • Revisar lo que se compra y se guarda en la despensa
  • Promover hábitos saludables desde la infancia
  • Buscar orientación con profesionales de la salud
  • Fomentar la curiosidad: informarse, hacer preguntas y apoyarse en herramientas como la inteligencia artificial para comprender mejor temas de nutrición

 

💡 Inténtalo hoy

Empieza con un pequeño paso: elige un tema sobre tu alimentación que quieras entender mejor.

Puedes hacer preguntas como:

  • ¿Qué efectos tienen los alimentos ultra procesados en la salud?
  • ¿Cómo puedo reducir su consumo en casa?
  • ¿Qué es la dieta de la milpa y cómo puedo aplicarla?

Dedica unos minutos a informarte y reflexiona:

¿Qué cambio pequeño puedo hacer hoy para mejorar mi alimentación o la de mi familia?

Una alimentación saludable también comienza con informarse y tomar decisiones conscientes, poco a poco.

 

 

🤝 Nuestro compromiso como Casa Hogar

En Casa Hogar, con más de 78 años de experiencia y un modelo de atención integral, entendemos que la nutrición es una pieza fundamental en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

Por ello, promovemos no sólo una alimentación adecuada, sino también la educación, la curiosidad y el acompañamiento necesarios para construir hábitos saludables que impacten positivamente en su presente y futuro.

Porque creemos que una buena nutrición también se aprende, se acompaña y se construye todos los días.

 

 

🌱 Para cerrar

La alimentación saludable no es una meta inmediata, sino un proceso continuo que se construye día a día.

Cada decisión cuenta: lo que elegimos comprar, preparar, aprender y compartir en familia.

Hoy puede ser un buen momento para comenzar.

No con cambios perfectos, sino con pequeños pasos que, con el tiempo, pueden transformar la salud y el bienestar.

Porque alimentarse bien no solo es cuidar el cuerpo, también es una forma de cuidar el futuro.

 

Este artículo fue elaborado con base en recomendaciones de organismos internacionales y normativa nacional en materia de nutrición.

 

Autora:
Dra. Norma Silvia Ortiz Reyes
Médico Cirujano y Partero (UANL)
Lic. en Nutrición Aplicada (UnaDM)
Educador en Diabetes (UANL)
Formación en Nutrición en Obesidad (ITESM)


📚 Referencias

Abarca, G., Villanueva, M., Tobar, S., Fredes, C., Aguirre, C., & Parada, A. (2024).
Hacia una alimentación saludable y sostenible: Elección de alimentos ricos en proteínas. Revista Chilena de Nutrición, 51(6), 485–493.
https://doi.org/10.4067/s0717-75182024000600485

Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012. (2013).
Promoción y educación para la salud en materia alimentaria.
https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5285372&fecha=22/01/2013

Organización Mundial de la Salud. (2026).
Alimentación saludable.
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet

Organización Panamericana de la Salud. (2010).
Seguridad alimentaria y nutricional.
https://www.paho.org/es/noticias/3-10-2010-seguridad-alimentaria-nutricional

Freepik. (2026). Niña jugando con comida mientras come [Fotografía]. Freepik. https://www.freepik.es/foto-gratis/nina-jugando-comida-mientras-come_5500670.htm

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